Se confiesa el cubano que espió en EE UU

Varios de ellos negociaron con la fiscalía y
redujeron sus penas, pero cinco agentes
(conocidos como "los cinco de Cuba") se
negaron y sus condenas fueron las más
duras, incluso de por vida.
Uno de esos cinco cubanos era el piloto
René González, recién liberado de las
prisiones de los EE UU, tras 14 años de
reclusión.
González accedió a conversar con BBC
Mundo sobre su vida como agente, sus
actividades en EE UU y sus días en prisión.
¿Por qué aceptó ir a EE UU a espiar?
Yo soy un cubano de mi generación y
crecí bajo la amenaza del terrorismo
contra Cuba, yo recuerdo los secuestros
de pescadores, asesinados muchas veces
por grupos terroristas de Miami. Estuve
dentro del millón de personas que
despidió los restos de los mártires de
Barbados, cuando el avión de Cubana fue
derribado (el 6 de octubre de 1976 un
atentado explosivo destruyó un avión de
Cubana de aviación en el que viabajan 73
personas desde Barbados; todas
murieron). Así que cuando se me pidió
que hiciera esto no lo dudé, me pareció
que era mi deber como patriota.
¿Es ético ir a espiar a otro país?
"No quiero nombrar a nadie para no
perjudicarlos allá, pero yo he conocido
personas que fueron oficiales del ejército
de Batista, mayores ya, y todavía me
tienen como un hijo y yo los tengo a ellos
como padres"Yo creo que es ético
defenderse cuando se es agredido y eso
fue lo fui a hacer yo. Hemos sido
agredidos por la potencia más grande del
mundo durante muchos años y tenemos
el derecho de defendernos, siempre y
cuando no le hagamos daño al pueblo
norteamericano. Nosotros en ningún caso
fuimos a dañar a nadie allá, sólo
ejercimos el derecho a la autodefensa.
Cuando tiene esa doble vida debe
conocer también gente buena, ¿no
sentió que estaba traicionándolos?
El factor humano es complicado, en todos
esos grupos hay personas buenas también
que creen en lo que están haciendo, que
son manipuladas o que tienen sus
prejuicios. Uno los reconoce, aprendes
quien tiene calidad humana y quien no la
tiene. Te das cuenta de que muchas de
esas personas en otras circunstancias
hubieran permanecido con nosotros y tú
los tratas con el afecto que se merecen.
No quiero nombrar a nadie para no
perjudicarlos allá, pero yo he conocido
personas que fueron oficiales del ejército
de Batista, mayores ya, y todavía me
tienen como un hijo y yo los tengo a ellos
como padres.
¿Qué tipo de información buscaban,
porque algunos de ustedes trabajaban
en una base militar?
"Había un compañero que estaba en una
base militar, él pasaba información
pública, él nunca accedió a nada
clasificado, nunca lo buscó. Él recopilaba
toda la información pública que podía
sobre la base de Cayo Hueso, porque la
base puede ser un punto que de indicios
sobre una posible agresión a Cuba.
¿Y los demás a qué se dedicaban?
Gerardo (Hernández, otro de los cinco
agentes que se negaron a negociar en
1998) era el que coordinaba las
actividades, yo particularmente estaba
infiltrado en varios grupos, en Hermanos
al Rescate, en Democracia, en Comando
de Liberación Unido y en otros. Pasé por
bastantes grupos, porque a todo el que
necesita un avioncito, le hacía falta un
piloto y yo andaba disponible.
Justamente hablando de Hermanos al
Rescate, a Gerardo lo acusan de la
muerte de sus cuatro pilotos.
¿Tuvieron que ver con eso?
No tuvimos nada que ver, yo diría que la
mayor audacia de la fiscalía para politizar
el juicio fue introducir el cargo de
Hermanos al Rescate. A Gerardo inclusive
no lo pueden acusar de asesinato, sino de
conspirar para asesinar, o sea ponerse en
combinación con otras personas, en este
caso el gobierno de Cuba, para cometer
un asesinato, que sería la muerte ilegal de
una persona fuera de Cuba; ninguno de
los dos elementos se pudieron
comprobar.
¿Entonces por qué esa dureza en las
condenas?
Va más allá del juicio, es el ensañamiento
contra Cuba, yo diría que es una venganza
por toda la resistencia de Cuba. La
obsesión del gobierno norteamericano es
enfermiza y conduce a las políticas
irracionales de los últimos 50 años.
Las condenas son una decisión irracional,
que responde a la subordinación de la
fiscalía a los terroristas que controlan
Miami, el propio jefe del FBI se
vanagloriaba de andar con esos
elementos.
Si eso era así, ¿por qué el gobierno
cubano le da al FBI la información que
provocó vuestra captura?
(El escritor colombiano Gabriel) García
Márquez fue el conducto para que se
realizara en 1998 la invitación a dos
oficiales del FBI, a los que se les ofreció
cooperar en la lucha contra el terrorismo
y se les entregó una carpeta de
evidencias. Pero la información que Cuba
les da no provoca nuestra captura, por la
evidencia se deduce que ellos ya nos
tenían bajo investigación.
Además yo creo que éticamente hablando
la lucha contra el terrorismo debería unir
a ambos gobiernos más allá de diferencias
ideológicas, yo estoy de acuerdo en que
se coopere con cualquier otro gobierno.
¿Por qué no los canjean a ustedes
como hicieron con los espías rusos?
Wayne Smith, que fue uno de los
embajadores de EE UU aquí, dice que
Cuba despierta en el gobierno americano
la misma reacción qué la luna llena en un
hombre-lobo.
Cuba rompe un esquema de dominio
continental que hasta el triunfo de la
revolución no había podido ser
cuestionado y de ahí la rabia. A Cuba se la
odia por Girón (fracasado intento de
cubanos de Miami por tomar el poder en
la isla en 1961), por la crisis de Octubre
(también llamada crisis de los misiles y se
desató en 1962 cuando EE UU detectó
que había misiles nucleares soviéticos en
la isla), por existir y ser un ejemplo.
¿Les ofrecieron negociar a ustedes?
¿Por qué no aceptaron? ¿Otros
aceptaron?
Sí, claro. Además ofrecieron buenos
negocios, a uno le dieron una condena de
cinco años, estaba acusado de lo mismo
que Antonio Guerrero (otro de "los cinco
de Cuba"), o sea que le hubieran dado
cadena perpetua. Es muy fácil aceptarlo,
no es tan difícil para alguna gente.
Pero tienes que humillarte como persona,
cuando te ofrecen la negociación los
fiscales norteamericanos te dicen que si
no mientes en el estrado y si no haces lo
que te dicen, te vas a morir en la cárcel.
Tienes que decidir si mientes o no.
Y tú no ignoras que estás siendo utilizado
como herramienta para acusar a tu país y
para agredirlo, para hacer un expediente
contra Cuba. Un agente cubano
aceptando todo lo que los fiscales quieren
en contra de Fidel, del gobierno cubano,
de Raúl, hubiera sido un elemento para
reforzar ese expediente.
Entonces estamos hablando de dos
elementos que son muy importantes, está
tu dignidad como persona y la defensa de
Cuba. Fuimos a una misión que nos
podría costar la vida, no la cárcel, y
fuimos para defender al pueblo cubano.
¿Cómo fue el trato en la prisión?
Mientras éramos procesados nos pusieron
en aislamiento, en la unidad de castigo de
la cárcel y nos mantuvieron allí 17 meses.
Realmente nos trataron con mucha
dureza, a la familia se le trató muy mal, se
me prohibió ver a mis hijas, la atención
médica era pésima. Trataron de
quebrarnos pero tuvimos la fuerza moral
suficiente.
Cuando sales de Miami el asunto político
disminuye, ya eres un preso más. También
depende del nivel de custodia de la cárcel.
Es un crimen que Gerardo esté en un nivel
de custodia alta, porque esas prisiones
son de mucha violencia, con
enfrentamientos muy peligrosos entre
pandillas.
Yo tuve suerte porque yo caí en una
cárcel de media, en el área geográfica del
este americano, donde las pandillas no
tienen tanta incidencia, y los hechos de
violencia eran más reducidos.
¿Crees que es justa la propuesta de
canje de tus compañeros por Alan
Gross (el contratista estadounidense
condenado a 15 años de prisión bajo
cargos de actividades subversivas
contra el Estado cubano, luego de ser
detenido en 2009 por distribuir
tecnología de comunicaciones a una
comunidad judía)?
Yo no sé si canje es la palabra adecuada,
nadie quiere usarla, los políticos son
complicados, pero yo creo que sí. Las seis
familias pueden recibir ese beneficio, yo
no creo en la salida unilateral de una de
las dos partes, me parece absurdo,
muestra su arrogancia.
Yo no tengo nada contra el señor Gross,
soy del criterio de que el delito político
debe recibir cierta benevolencia, si no es
un delito atroz, porque tiene otras
motivaciones que yo respeto de cualquier
parte. Yo vería con buenos ojos que se
solucione y que sobre todo se sienten los
dos gobiernos y resuelvan todos los
problemas que tienen.