Inglaterra usa a sus famosos fantasmas para promover el turismo

El turismo inglés aprovecha sus
numerosas leyendas y fantasmas y
convierte a personajes como Jack el
Destripador, Sweeny Todd o
espíritus de castillo en una
atracción con la que hacer reír al
visitante.
El 125 aniversario este año de los
llamados " crímenes de
Whitechapel", que dieron lugar a la
leyenda de Jack el Destripador ,
sirve como excusa para potenciar
la Inglaterra más violenta y atraer
a curiosos de la trágica historia de
esta región del Reino Unido .
VisitEngland , el organismo oficial
de promoción de Inglaterra , ha
desplegado una campaña para dar
a conocer "las historias oscuras del
país y los lugares embrujados ,
donde el más valiente puede
experimentar las presencias
paranormales que allí habitan".
Como plato fuerte existe la
posibilidad de pasar una noche en
el castillo de Oxford, una antigua
cárcel medieval situada en esa
localidad inglesa que desde 2006 ,
cuando fue abierta al público tras
una restauración que duró una
década, recibe a decenas de
turistas y médiums .
El tour, realizado a medianoche
con una linterna y una " ouija "
como único equipo , lo organiza
"Hunted Hapennings" (" Fenómenos
cazados") , una compañía británica
que busca encontrar un espíritu y
conversar con él "amigablemente ".
Lejos del sobresalto y el miedo , los
dos guías , bajo la estrategia del
"poli bueno, poli malo ", alientan al
posible fantasma a "saludar " a los
visitantes.
Si la presencia decide manifestarse ,
los guías agradecen efusivamente y
entre risas al fantasma por su
colaboración (" con todo el respeto
del mundo", señala uno de ellos) y
se despiden de él hasta que se
produzca la próxima visita.
Esta fórmula desenfadada hacia las
historias trágicas de Inglaterra se
extiende a la capital británica,
donde una de sus atracciones
turísticas más conocidas , el
"London Dungeon" (" las mazmorras
de Londres ") , acaba de completar
su renovación .
Un arlequín armado con un laúd
anima desde la puerta con bromas
y chascarrillos a los viandantes a
que pasen a las instalaciones, que
han tenido una remodelación de 20
millones de libras ( 23, 7 millones
de euros ) para transformar sus
sótanos en un recorrido por la
historia del crimen de la ciudad
que abarca un milenio .
En orden cronológico , 18 actores
representan algunas de las leyendas
y acontecimientos que marcaron la
ciudad, como las ejecuciones
públicas ordenadas por el rey
Enrique VIII -incluyendo la de su
segunda esposa , Ana Bolena -, o el
intento de atentado de Guy Fawkes
contra el Parlamento el 5 de
noviembre de 1605 .
Al recorrido acompañan modernos
efectos para sobresaltar y hacer
reír al público , que visita la
barbería en la que Sweeny Todd
rebanaba con su navaja el cuello de
sus clientes o el famoso pub " Ten
Bells" , donde algunas de las
víctimas de Jack el Destripador
tomaron su última pinta antes de
cruzarse con el asesino.
Los famosos crímenes, que jamás
fueron resueltos, celebran este
verano su 125 aniversario con una
industria del turismo macabro
consolidada en el londinense barrio
de Whitechapel, donde el bautizado
Jack el Destripador actuó entre
agosto y diciembre de 1888 .
Allí se agolpan cada día varios
tours organizados por decenas de
empresas que hacen de la historia
su modo de vida.
La actividad turística es tan
numerosa que el ayuntamiento de
Londres estableció hace años que
solo los guías que portaran una
medalla específica tenían el
permiso para poder contar la
historia a los turistas.
Con ellos Jack vuelve a cobrar vida
en las calles del este de Londres,
paupérrimo y deprimido a finales
del S. XIX ; se visitan los lugares en
el que las cinco víctimas oficiales
del Destripador fueron encontradas
y se repasan algunas de las teorías
más descabelladas sobre el móvil
de los asesinatos .
También aquí se habla de muerte y
tragedia en un tono desenfadado y
entre risas se apunta el nombre de
distintos sospechosos, desde el
barbero con conocimientos
quirúrgicos suficientes para
destripar a una persona hasta un
nieto de la mismísima reina
Victoria.