Descubren una posible vacuna natural contra el VIH y Sida

Impide que la carga viral se
reproduzca
Un estudio liderado por el doctor
Juan Jesús Vílchez, del Instituto de
Investigación en Patología
neuromuscular y Ataxias del
Hospital La Fe de Valencia (España)
ha permitido descubrir que una
mutación de la proteína
Transportina 3, presente en un gen
responsable de una distrofia
muscular de cinturas, actúa como
una vacuna natural contra el sida
ya que impide que el virus del VIH
se reproduzca. No obstante, el
experto, que ha presentado este
hallazo en la jornada 'Avances en
Investigación de Enfermedades
Neurológicas' en La Fe, ha
explicado que el problema es que si
se inoculase tal cual en una
persona "no tendría sida, pero se le
provocaría una distrofia", por lo
que en estos momento "es el punto
de partida" para descubrir una
vacuna. Por ello, el Instituto Carlos
III de Madrid ha convocado una
reunión, junto a numerosos grupos
de investigadores de enfermedades
neuromusculares y del sida, para
trabajar en "un macroproyecto"
que permita encontrar tanto una
vacuna basada en este hallazgo, así
como los mecanismos y
tratamientos de estas distrofias
musculares. El estudio inicial se
descubrió que el gen causante de la
distrofia muscular dominante de
cinturas 1F era el TNPO3, que
codifica la proteína
transportina-3. Esta patología, que
produce debilidad en los músculos
de las zonas pélvica y escapular,
fue descrita hace más de diez años
en una familia española --la única
con esta modalidad de distrofia
hasta el momento conocida en el
mundo-- en la que se expande a lo
largo de seis generaciones y en la
que existen en torno a 50
miembros afectados, 35 de ellos
concentradosen la provincia de
Castellón. Durante el estudio, se
detectó que este gen contenía la
proteína Transportina3,
responsable de introducir en las
células el virus del VIH y luego
reproducirlo.
Sin embargo, la parte mutada
"impide que la normal trasporte el
sida". Ante este hallazgo se
pusieron en contacto con el grupo
de investigación del sida que
trabaja en el centro de virología de
Majadahonda (Madrid), que se les
reclamó sangre de estos enfermos
para su estudio y se quedaron
"asombrados" porque "en las
células que les remitimos no se
multiplicaba", ha relatado el
doctor. Este grupo consiguió esta
proteína mutada por síntesis
artificial y la ha aplicado a
modelos de células y "se ha
comprobado que impide el
desarrollo del sida". Por ello, una
vacuna basada en esta proteína
mutada sería útil tanto como
prevención, como a los enfermos
que ya tengan el sida desarrollado
ya que impide que el virus se
multiplique.
El problema es que en su estado
actual podría provocar también
una distrofia muscular. Vílchez ha
aclarado que muchos laboratorios
trabajaban sobre este proteína y
"se sabía que transportaba el sida
pero no cómo actuar sobre ella".
Sin embargo, ahora se ha
comprobado que esta familia de
afectados de distrofia tiene "de
forma natural la vacunación del
sida". "La investigación tan
esperada a nivel mundial nos la
hemos encontrado de forma
natural", subrayó. "A mis pacientes
les digo que siempre se lamentaban
de que nadie les iban a ayudar y
ahora sois vosotros los que vais a
ayudar a los pacientes del sida",
recalcó. En el estudio publicado en
la revista Brain han trabajado
conjuntamente el Hospital Vall
d'Hebron de Barcelona, el
Departamento de Neurología de la
Universidad de Columbia de Nueva
York (EEUU), el Departamento d
Patología del Hospital
Universatario Meixoeiro de Vigo y
el Instituto Carlos III, entre otros.