Julio Iglesias dice : aún me falta rellenar la mitad del crucigrama de mi vida

11.05.2013 15:20

/ Globovisión/EFE Pese a que
su reloj vital marca casi las siete
décadas, el cantante español Julio
Iglesias asegura que no se siente en
absoluto "viejo" y que todavía le
queda para rellenar "más de la
mitad" del "crucigrama" que forma
su vida.
"Nadie envejece cuando el alma no
es vieja (...) yo no estoy viejo, está
más viejo el tiempo y los años que
tengo que yo", dijo a Efe en una
entrevista en la capital mexicana,
en la que no se dejó ni por un
instante ser tratado de usted.
Iglesias se siente joven y afirma
que pese a que le duelen algunas
partes de su cuerpo tiene intacta el
alma y está lleno de vida, de planes
y sueños por cumplir y, por ello,
cantará hasta el final de sus días,
porque, sostiene, una despedida
sería su muerte.
"Yo voy a cantar hasta que las
gentes quieran, pero aunque las
gentes no quisieran me iría a un
lugar, a lo mejor en China, a un
pequeño club y allí cantaría",
añadió el artista (Madrid, 1943).
Conocido por ser, como dice su
canción, "un truhán", un
conquistador nato con las mujeres,
asegura que estas pasiones son
mucho menores que el cantar, que
es lo que le resulta más vital.
"Para mí cantar es vital y aparte
que yo soy un hombre apasionado,
me gusta sentir la pasión en todos
los sentidos y si no tengo la pasión
de la música... Las otras pasiones
son mucho menores", contó el
cantante, padre de ocho hijos.
Hace unas semanas Iglesias recogió
en Pekín el premio récord Guinness
al artista latino que más discos ha
vendido en el mundo, más de 300
millones de copias de sus más de
80 álbumes cantados en las lenguas
más variadas, como el chino, el
alemán o el tagalo.
Tiene más de 40 años subido a los
escenarios, cosechando éxitos con
temas que se han convertido en
himnos como "Bamboleo", "Por el
amor de una mujer", "Lo mejor de
tu vida" o "De niña a mujer" y que
aparecen en su último disco
recopilatorio "1 - Grandes Éxitos".
¿El truco? Asegura que no lo hay,
solo es "perseverancia,
circunstancias, cariño, emoción,
pasión, una voluntad de los demás
de cuidarte".
"Miles y miles de cosas que se van
juntando en ese crucigrama que se
termina justamente un día y a mí
aún me queda mucho por terminar,
ese crucigrama está a la mitad,
imagínate lo que me queda",
comentó.
Iglesias está en México para llevar
a cabo una gira de conciertos que
lo llevará a las ciudades de Tepic,
Distrito Federal, Querétaro,
Guadalajara y Puebla. Admitió que
tenía a este país abandonado desde
hace años, pero que lo quiere
volver a conquistar.
"Lo que ha pasado en los últimos
días ha cambiado totalmente la
perspectiva" en su relación con
México. "Es como si te reunieras
con un viejo amigo y empezaras a
recordar tantas y tantas cosas
bonitas juntos. Te agarras del
hombro y sigues andando por el
mismo camino y sigues hablando
del futuro", dijo.
Pese a que Iglesias no imagina ni
quiere tener un último concierto,
sí le gustaría que si este se produce
estuvieran en la primera fila las
millones de personas que lo han
mantenido ahí, bajo los focos,
durante más de cuatro décadas.
"No quisiera ver a una persona
especial, sino a lo más especial que
he tenido en la vida, que es el
público", al que "le debo mi
familia, mi vida, mis situaciones,
mis circunstancias, todo lo que
rodea mi vida está en función al
éxito que me ha dado la gente",
apuntó.
Aunque el intérprete no vive en
España, sí tiene palabras de aliento
para su país, inmerso en una crisis
económica, de la que, afirma el
cantante, saldrá adelante.
"España tiene a Jorge Lorenzo, a
Fernando Alonso... Gentes que
están dedicadas a la disciplina
mágica de ser mejores, eso tiene
que corresponder también al
pueblo español, a los que estudian,
a los que quieren ser carpinteros o
ingenieros", dijo.
"Esa competitividad grande que
tienen esos espíritus tiene que
trasladarse al pueblo, a nosotros, y
de ahí surgir una España mucho
más competitiva, mucho más
atractiva, más fuerte", aseveró.
Pese a que no es un hombre de
arrepentirse de los errores
cometidos, el contante admitió que
sí se arrepiente de no haber
aprendido más en su vida sobre su
gran pasión, la música.
"Si con diez años hubiera sabido
que iba a ser cantante, malo como
soy, hubiera aprendido más música
y sería mejor. Todos tenemos que
aprender un poco antes, yo soy un
aprendiz tardío", puntualizó.