Investigan anticonceptivo masculino reversible a base de veneno

Científicos mexicanos buscan en
una gran colección de venenos
algún componente no tóxico que
les permita crear un
anticonceptivo masculino sin
hormonas, reversible y sin
efectos secundarios, dijo el lunes
a la AFP una integrante del
equipo de investigación.
Los espermatozoides tienen dos
proteínas, una de calcio y otra de
potasio, que actúan como canales
que permiten el flujo de iones, lo
que les da la movilidad para llegar
al óvulo.
"Por su carácter de únicas, estas
proteínas, que se encuentran en la
'colita' del espermatozoide, son un
blanco ideal para desarrollar un
anticonceptivo masculino", explicó
vía telefónica Claudia Treviño, del
Instituto de Biotecnología (IBt) de
la Universidad Nacional Autónoma
de México (UNAM), ubicado en el
estado de Morelos (centro).
"Si logramos bloquear su función,
el espermatozoide ya no podría
nadar", añadió Treviño, una de
investigadores del proyecto que
podría concluir en 2018.
Treviño y sus colegas ya
comenzaron la búsqueda del
inhibidor en venenos,
aprovechando que el Instituto tiene
una de las colecciones más grandes
del mundo.
"Los venenos inhiben canales,
como los que permiten la
movilidad de músculos, por eso
después del piquete de algunos
animales no te puedes mover o
respirar, ya que inhiben la
contracción muscular de la
tráquea", explicó Treviño.
El equipo se dedica ahora a buscar
entre una amplia variedad de
venenos algún componente no
tóxico que pueda inhibir las
proteínas CatSper (de calcio) y Slo3
(de potasio), y que no afecte
ninguna función del cuerpo.
El resultado, esperan los expertos,
será un compuesto no hormonal -
como los anticonceptivos
femeninos- y reversible.
"Y como los canales iones no están
en ninguna otra célula, tenemos la
esperanza de que no tendrá efectos
secundarios", dijo Treviño.
"También tendremos que definir en
su momento si su administración
será oral o a través de un parche,
por ejemplo", prosiguió.
Según la experta, el anticonceptivo
ayudará al cambio paulatino que se
ha registrado en algunos hombres
"al compartir la responsabilidad de
la maternidad, que siempre ha
recaído sobre la mujer", un giro en
la actitud masculina impulsada en
parte por la creación de las
pruebas genéticas de ADN.
El aborto hasta la semana 12 de
gestación es legal en la Ciudad de
México, pero en el resto del país
sigue siendo considerado un delito
y en algunos casos se penaliza con
la cárcel.
Desde la legalización de la
interrupción del embarazo en abril
de 2007, al 31 de marzo del 2013
un total de 97.562 mujeres han
abortado en hospitales públicos de
la capital mexicana -donde también
es legal la píldora de emergencia-,
de las cuales el 4,7% tenía entre 15
y 17 años, y el 0,7% eran niñas de
entre 14 y 11 años . AFP