Exmillonario Madoff gana 40 dólares al mes limpiando ordenadores en la cárcel

15.06.2013 08:08

Washington
Bernard Madoff, condenado a 150 años de
prisión en EE.UU. por una de las mayores
estafas financieras de la historia, ha
pasado de poseer una fortuna de decenas
de millones de dólares a cobrar 40 dólares
mensuales por limpiar ordenadores,
indicó el banquero en una entrevista con
la CNN.
La entrevista emitida hoy en el canal de
televisión, reconoció que su mayor
tormento en la cárcel es la memoria de su
hijo Mark, que se suicidó en 2010, dos
años después del arresto de su padre por
una estafa piramidal que provocó
pérdidas de 17.500 millones a miles de
inversores.
"Normalmente me despierto a las 04.30 de
la mañana porque no puedo dormir", dice
Madoff, de 75 años, que cumple desde
2009 una condena a siglo y medio de
prisión en una cárcel de Carolina del
Norte.
Para la entrevista, Madoff tuvo que llamar
al periodista a cobro revertido porque no
tenía dinero en su cuenta de teléfono de
la prisión.
Y es que ahora cobra 40 dólares
mensuales por "mantener limpios y
asegurar que funcionan" los teléfonos y
ordenadores de la cárcel, algo que en su
opinión no entraña complejidad alguna y
solo le ocupa unas "pocas horas" de su
tiempo.
Lejos quedan ya su vida de lujos, aupada
en su prestigio como inversor, su yate, su
apartamento de 7 millones de dólares en
Manhattan, su lujosa casa de playa en
Long Island Y sus residencias en Florida y
Francia.
Ahora, Madoff pasa el tiempo que le resta
lamentando la muerte de su hijo Mark a
los 46 años, el día en que se cumplían dos
años de la detención de su padre.
"Soy el responsable de la muerte de mi
hijo Mark...viviré con ello, con el
remordimiento del dolor causado que he
casado a todos, a mi familia y a las
víctimas", lamentó Madoff en la
entrevista.
El que fuera presidente del índice
tecnológico Nasdaq dice que tras 50 años
de matrimonio lleva muy mal estar
alejado de su familia.
Madoff aseguró que cuando inicio su
programa piramidal utilizando el dinero
inversores para asegurar el retorno de
otros pensó que sería algo temporal de lo
que se recuperaría para ponerle fin. "Pero
fue a peor y no tuve coraje para admitir lo
que había hecho. Eso creo un mayor
problema", explicó.