El ruso detrás del Mónaco, el nuevo equipo millonario

El club, con un pobre promedio de
asistencia al estadio, fue comprado
en 2011 por Dmitry Rybolovlev, un
empresario, inversionista y
filántropo
Pagó US$58 millones por el futbolista
colombiano James Rodríguez y US$32
millones por el portugués João
Moutinho; se habla de US$77 millones
por el también colombiano Radamel
Falcao García, quien se estima tendría
un sueldo de US$18 millones al año.
La fortuna de Dmitry Rybolovlev es de
US$9.100 millones.
También incorporó a otro portugués,
Ricardo Carvalho, y se rumoran las
transferencias del argentino Carlos
Tévez, el español Víctor Valdés y
muchos más.
El AS Mónaco ha gastado, hasta ahora,
US$150 millones en estrellas. ¿Qué es
lo que está pasando en el equipo de
aquél principado europeo que juega en
el campeonato francés, que está
armando un equipo de ensueño y
sumamente costoso?Pasan varias cosas.
Pero pasa, sobre todo, que el Mónaco -
un club con un pobre promedio de
asistencia al estadio- fue comprado en
2011 por el empresario, inversionista y
filántropo ruso Dmitri Rybolovlev.
Pero volvamos a los últimos eventos:
tanto Rodríguez, mediocampista de 21
años, como Moutinho, mediocentro de
25, juegan para el Porto de Portugal.
Son vistos como futuras estrellas.
Pero el fichaje de un astro ya
establecido, el delantero del Atlético de
Madrid Falcao, de 27 años, es
prácticamente un hecho.
Y el traspaso de Carvalho, que viene del
Real Madrid, se anunció el martes.
Los cuatro jugadores son representados
por el portugués Jorge Mendes, agente
también de José Mourinho y Cristiano
Ronaldo.
El Mónaco, que participa en los torneos
de Francia a pesar de que el principado
es un Estado independiente, espera
poder volver a jugar en la primera
división francesa después de haber
descendido en 2011 y ascender esta
temporada.
Pero una nueva ley que obliga a todos
los clubes de la Ligue 1 a estar
registrados en Francia lo puede dejar
por fuera.
Eso sabemos hasta ahora.
Lo demás son rumores que cambian
según el diario deportivo que se lea.
Pero quizá en lo único en lo que
coinciden los medios especializados es
en que el Mónaco se viene con todo.
Y el responsable, coinciden, es
Rybolovlev.
Quién esEl magnate ruso tiene 46 años
y, aunque se formó como médico
cardiólogo durante los últimos años de
la Unión Soviética, en la década de los
90 se dedicó a los negocios.
El promedio de asistencia al estadio del
Mónaco fue del 28% de su capacidad
en 2011-2012, uno de los peores de la
segunda división.
Si bien ganó su primer millón de
dólares por un negocio de tratamientos
médicos alternativos que armó con su
padre, también médico, la mayor parte
de la fortuna de Rybolovlev proviene de
Uralkali, el mayor productor de
fertilizantes de potasio de Rusia.
En 1992 creó un fondo de inversiones y
en 2010 vendió su participación en
Uralkali por US$6.500 millones.
Al igual que otros empresarios rusos,
comenzó a comprar acciones de
compañías industriales durantes la
privatización de los negocios del Estado
ruso.
Hoy está en el puesto 138 de la lista de
los más ricos del planeta de la revista
Forbes, con una fortuna estimadad en
US$9.100 millones."Uno de los rasgos
que más se mencionan sobre Rybolovlev
es su amplio portafolio de bienes
raíces", dice la misma revista.
En 2008 le compró al reconocido
empresario estadounidense Donald
Trump una mansión por US$95
millones en el lujoso pueblo
estadounidense de Palm Beach.
Su apartamento de Manhattan costó US
$88 millones y por su penthouse en
Mónaco pagó US$300 millones.
Y se sabe, según reporta Forbes, que
adquirió la mansión en Hawái de la
estrella de Hollywood Will Smith.
El negocio del Mónaco Las movidas de
Rybolovlev en Mónaco han despertado
polémica en Francia, país con el que el
principado tiene una relación cultural y
comercial (usan la misma moneda: el
euro), pero no política ni fiscal.
Mónaco es una ciudad-Estado
independiente con su propio gobierno,
liderado por el príncipe Alberto II,
quien también es jefe de Estado.
El principado es conocido porque -con
contadas excepciones- las empresas no
pagan tributos directos y los
particulares no franceses están exentos
de impuestos a las ganancias.
Es, en otras palabras, un paraíso fiscal.
Y por eso los jugadores del Mónaco han
gozado de los privilegios fiscales de los
residentes.