El díficil protocolo de los negocios en China

11.05.2013 16:52

Hacer negocio en China no es
fácil: en muchas ocasiones todo
se decide en torno a una mesa
repleta de comida y tras muchos
brindis de «baijou» (aguardiente
nacional) por lo que hay quien
abre escuelas en el país para
enseñar a aguantar el tipo,
chupito tras chupito, y acabar
con un acuerdo bajo el brazo.
Es uno de los retos de los
hombres y mujeres de negocios
extranjeros, pero también de los
chinos: «Quien no entiende de la
cultura de mesa aquí no
triunfa», asegura a Efe el
comunicador Xiu Weiliang,
quien ha saltado a la fama tras
lanzar su curso "El arte de
beber", al que ya se han sumado
miles de personas.
Especialmente, explica Xiu, en el
norte de China, donde la amistad
y el placer de beber van unidos y
nadie cierra un trato sin antes
llegar a un cierto grado de
«cercanía».
Y para ello uno tiene que tener
aguante: «Los chupitos son
comunes y para los chinos son
una muestra de celebración",
destaca el experto en
comunicación, quien considera
«el beber, un arte».
De ahí que Xiu aleccione a sus
alumnos sobre cómo evitar beber
de más, cómo comportarse
cuando a uno «le empiezan a
tambalear las piernas» o cómo
convencer a otros de que beban -
para estrechar lazos, siguiendo el
'modus operandi' chino-; todo
ello con "buenas palabras».
Comida
La táctica hay que empezar a
usarla justo antes de comenzar a
comer: «Ahí es cuando puedes
decir, por adelantado, que no
puedes beber mucho por salud. Si
eres una chica, también puedes
argumentar que tienes la regla y
que estás un poco indispuesta»,
aconseja Xiu.
Es lo único que el comunicador -
y también empresario con gran
visión- desvela de sus clases, que
siguen, sobre todo, funcionarios
y empresarios de todos los
niveles y cuyo precio oscila entre
los 880 a los 1.980 yuanes (de
unos 110 a 248 euros, de 143 a
322 dólares).
Arte o no, el alcohol es clave en
las comidas y las cenas de
negocios -aunque recientemente
el Gobierno chino lo haya
prohibido en los encuentros
oficiales-, ya que, como indica el
experto, «la regla no escrita es
que la cantidad que se bebe
refleja la cercanía que sientes
hacia esa persona».
«Arte de comunicar»
También, no obstante, es
fundamental dónde sentarse,
dónde situar al invitado y hasta
dónde colocar la copa al brindar
con un superior.
«En la cultura china, el anfitrión
se debe sentar frente a la puerta
y, entre los invitados, el más
importante a la derecha del
anfitrión; al brindar, uno debe
colocar siempre su copa por
debajo del jefe», explica Xiu,
quien abrió su escuela de
comunicación en 2005 y desde
entonces,no ha dejado de
impartir cursos.
Su objetivo es que la gente en
China pierda el miedo a hablar
en público, pronunciar discursos
y tenga cada vez más seguridad
en el manejo del «arte de
comunicar».
«Es a lo que se dedican mis
clases principalmente: un buen
discurso en una recepción puede
ser la clave del éxito», destaca a
Efe, después de llevar ya ocho
años en el negocio y con la
esperanza de que su escuela se
haga cada vez más grande.
«El arte de beber»
De momento, la opinión de los
chinos se divide entre los que ya
se han sumado al carro de « El
arte de beber» y los que, reflejo
de la incredulidad de la
ciudadanía respecto a la
moralidad de los políticos, creen
que Xiu da clases "para enseñar
a corromper aún más" a los
funcionarios.
Defendiéndose de las críticas, el
empresario chino asegura que en
sus cursos «hablo de saber
comunicarse: con un vaso de
vino en la mano o no».
Y es que <>repite el beber es parte
indiscutible de la cultura
milenaria china, muy cercana en
este aspecto a muchas otras
culturas de Occidente.