Bebidas alcohólicas con datos nutricionales

Las botellas de bebidas
alcohólicas que se venden en
Estados Unidos podrían traer
pronto etiquetas con
indicaciones nutricionales
como las que ya exhiben los
envases de alimentos, pero
solamente si los productores
desean colocarlas.
El Departamento del Tesoro,
que regula el alcohol, dijo esta
semana pasada que las
compañías productoras de
cerveza, vino y licores pueden
usar etiquetas que incluya
porción, cantidad de vasos
por unidad, calorías,
carbohidratos, proteína y
grasa por copa. Esas etiquetas
nunca habían sido aprobadas
antes.
Las etiquetas son voluntarias,
de modo que las compañías
productoras decidirán si
usarlas en sus productos.
La decisión es un primer paso
temporal mientras la Oficina
de Comercio y Gravamen de
Alcohol y Tabaco (TTB) sigue
considerando las reglas
definitivas para las etiquetas.
Las reglas propuestas en el
2007 habrían impuesto las
etiquetas obligatoriamente, lo
que no se concretó.
Las reglas sobre etiquetas,
difundidas el 28 de mayo,
tienen lugar después de una
década de cabildeos por parte
de las empresas licoreras y los
grupos de consumidores, con
objetivos muy diferentes.
Las empresas desean
publicitar la proporción baja
de calorías y carbohidratos en
sus productos. Los grupos de
consumidores quieren que las
bebidas alcohólicas presenten
la misma transparencia que
los alimentos envasados, que
tienen la obligación de llevar
etiquetas detalladas.
“Esto proyecta las bebidas
alcohólicas a la era moderna”,
dijo Guy Smith, un
vicepresidente ejecutivo de
Diageo, la mayor destilería del
mundo y productora de
marcas conocidas como
Johnnie Walker, Smirnoff, José
Cuervo y Tanqueray.
Diageo solicitó a la Oficina en
el 2003 que le permitiera a la
compañía agregar esa
información a sus productos
puesto que las dietas bajas en
carbohidratos estaban
cobrando popularidad.
Casi una década después,
Smith espera que Diageo vaya
incorporando gradualmente
las nuevas etiquetas a todos
sus productos. “Es algo que
los consumidores han llegado
a esperar”, afirmó.
No se cree que todas las
productoras de bebidas
alcohólicas utilizarán
etiquetas. Entre estas podrían
estar las cerveceras, que no
quieren que los consumidores
cuenten las calorías. Tampoco
los productores de vino
querrán desmerecer la
apariencia de sus botellas.