Argentina sale del top ten de los mayores exportadores de carne

Fuentes del sector agrícola
afirmaron que la nación argentina
cayó al puesto número 11 a nivel
mundial
Argentina descendió al puesto número
once a nivel mundial entre los mayores
exportadores de carne de bovino y es el
último de ellos entre los países del
Mercosur, confirmaron este lunes
fuentes del sector agrícola.
Según un informe del Instituto de
Estudios Económicos de la Sociedad
Rural Argentina (SRA), en 2012
Argentina exportó 183.000 toneladas de
productos vacunos, superada por sus
socios en el bloque suramericano,
Brasil (1,3 millones de toneladas),
Uruguay (350.000 toneladas) y
Paraguay, que vendió 210.000
toneladas.
El documento recuerda que en 2005,
cuando Argentina vendió cerca de
771.000 toneladas de productos
vacunos, el país se situaba tercero en el
ránking global de exportadores."Para el
productor de carne hay un fuerte
aumento en el precio de los insumos en
el país que le quita rentabilidad al
sector, a lo que se añade una continua
traba a las exportaciones", dijo hoy a
Efe Ernesto Ambrosetti, economista en
jefe de la Sociedad Rural Argentina.
El experto señaló que estos dos factores
son los principales motivos por los que
Argentina pasó tan rápidamente del
tercer al onceavo lugar de
exportaciones de carne a nivel mundial.
Ambrosetti resaltó que a excepción de
2002, cuando hubo un brote de fiebre
aftosa y Argentina cerró sus
exportaciones, en 2012 el país exportó
una cantidad similar de carne a la de
hace 40 años, un "retroceso muy
significativo", destacó el experto.
También mostró su preocupación por
que el Gobierno argentino "no ha dado
señales de cambiar su política para el
desarrollo del sector".Según un
reciente informe de la Cámara de
Industria y Comercio de Carnes y
Derivados de la República Argentina
(Ciccra), el panorama para el sector
sigue siendo desalentador porque "el
atraso cambiario y las retenciones han
hecho caer las exportaciones a niveles
históricamente decepcionantes".El
documento también insiste en que
debido a este fenómeno, las empresas,
"preparadas para abastecer los más
exigentes mercados mundiales", se ven
obligadas a concentrar su actividad en
el mercado interno y añade que esto ha
provocado "el cierre de 130
establecimientos industriales y el
despido de 15.600 trabajadores".