Descubren sapo amazónico que se aparea con hembras muertas accidentalmente por asfixia

21.04.2013 02:33

Un sapo
amazónico
practica la
necrofilia para
preservar la
especie;RÍO DE JANEIRO, Brasil.- Un sapo
de la Amazonía se aparea con
hembras muertas accidentalmente
por asfixia durante el acto, en una
estrategia para evitar la pérdida de
los óvulos y preservar la especie
que ha sido documentada por
biólogos brasileños.
Tras provocar la muerte de la
hembra por ahogamiento debido a
su peso, el macho mantiene el
abrazo sobre su compañera incluso
durante horas, a la espera de que
libere los óvulos en el agua para
fecundarlos, explicaron a Efe los
investigadores.
De acuerdo con los biólogos del
estatal Instituto Nacional de
Pesquisas de la Amazonía (INPA), la
muerte de hembras durante el
apareamiento es común en las
especies sapos que acostumbran a
concentrarse masivamente en
charcos o lagunas para
reproducirse.
"Por lo general, lo que ocurre con
las especies con un
comportamiento similar es que,
cuando la hembra muere, el macho
deja de abrazarla y la fecundación
se pierde", explicó la bióloga
Albertina Lima, investigadora del
INPA y una de las autoras del
artículo en que fue descrita la
necrofilia.
"Descubrimos que, en esta especie,
el macho sigue apretando a la
hembra ya muerta hasta alcanzar la
fecundación. No se conoce ninguna
otra especie de sapo que retire los
óvulos de la hembra muerta y los
fecunde", agregó.
La especie identificada como
necrófila es la "Rhinella
proboscidea", que mide hasta 5,5
centímetros, ya descrita por los
científicos, endémica de la
Amazonía central y difícil de ser
observada debido a que no
sobrevive en regiones
desforestadas.
La especie practica la
"reproducción explosiva", no muy
común entre los sapos y que se
produce cuando un número muy
elevado de individuos se concentra
durante dos o tres días en los
lugares de reproducción, por lo
general pozas de agua o cabeceras
de los ríos. Las hembras acuden al
lugar para dejar sus óvulos a la
espera de que sean fecundados y se
retiran, pero los machos
permanecen todo el tiempo allí,
disputándose las posibles
compañeras.
"Cuando la hembra entra al agua
muchos machos intentan subir
sobre ella y, sin dejarla volver a la
superficie, terminan ahogándola",
explica William Magnusson,
también investigador del INPA y
otro de los autores del
descubrimiento.
"Se trata de una muerte accidental.
No es intencional. Son muchos
machos disputando cada hembra
que llega. Vimos pequeños charcos
en que se concentraban entre
cincuenta y cien sapos y llegamos a
contar más de diez hembras
muertas.
No sabemos si se trata de un
número elevado o no. Aún tenemos
que estudiarlo", explica Lima.
Según la bióloga, los casos de
necrofilia aparentemente no
amenazan la población de la
especie.
Lima agregó que el
comportamiento puede ser
explicado por la teoría de la
selección natural debido a que el
propósito es el éxito reproductivo.
El comportamiento inédito fue
verificado en observaciones
realizadas en la reserva forestal
Adolpho Ducke, administrada por el
INPA y ubicada a unos 26
kilómetros de Manaos, la mayor
ciudad de la Amazonía.
Los investigadores descubrieron
dos pequeñas lagunas a las que
grupos de "Rhinella proboscidea"
acudían para reproducirse y
recogieron quince hembras
muertas en junio de 2001 y otras
cinco en junio de 2005. En ninguna
fueron encontrados óvulos, lo que
demostró que el macho esperó
hasta que los expulsara.
Los biólogos también recolectaron
y observaron los huevos dejados
por las hembras muertas hasta que
entraron en estado embrionario,
con lo que pudieron verificar que
todos habían sido fecundados.